30/11/2011
Ayer se realizaron cortes de rutas y calles por la competencia desleal que ejercen algunas empresas bolivianas.
La Quiaca estuvo ayer prácticamente paralizada por cortes de calles y rutas que afectaron la rutina diaria de la ciudad fronteriza.
El reclamo esta vez no fue de ninguna organización social, sino de boleteros, mozos de cordel, taxistas, remiseros, kioskeros y toda persona que depende directa o indirectamente del movimiento económico que genera la Terminal de Ómnibus quiaqueña.
Desde horas muy tempanas esas personas se reunieron para llevar adelante la medida de fuerza que desde días anteriores había sido anunciada. El acceso sur por la ruta nacional 9 y las rutas provinciales 5 y 40 fueron los primeros puntos bloqueados, impidiéndose el paso de los medios de transporte.
Luego continuaron con las principales arterias quiaqueñas y el paso que conduce al Puente Internacional “Horacio Guzmán”.
Los manifestantes dijeron estar cansados de la competencia desleal que ejercen empresas de Bolivia; hay acuerdos que no se respetan y están perjudicando seriamente la economía de quienes a diario trabaja en la terminal.
El pasaje cuesta mucho menos que viajar en una línea nacional comprando el boleto en La Quiaca y, según los propios damnificados, “primero había un cierto cupo de estos vehículos que podían cruzar; ahora no hay control; hasta incluso colocan refuerzos y nos vemos perjudicados”.
Varios sectores decidieron sumarse porque se ven afectados; el transporte alternativo no tiene pasajeros; las “paseras” quedan sin clientes; los mozos de cordel no tienen equipajes para cargar; los dueños de los carritos de mano están sin empleo y los otros negocios no venden nada ante la falta de gente. Incluso la zona céntrica de La Quiaca está desierta dado que los turistas ya no invierten en el lugar sino al otro lado, es decir en la ciudad boliviana de Villazón.
Los que protestaron ayer manifestaron que no quieren que suceda lo que ocurrió en otras localidades, por ejemplo en Pocitos (provincia de Salta) donde mucha gente quedó sin trabajo.
Por otra parte indicaron que “es la única fuente de ingreso que poseen las 500 familias” tras lo cual afirmaron que “todos dependemos del movimiento de la Terminal; lamentablemente en La Quiaca no hay fuentes genuinas de empleo; queremos que las autoridades pertinentes intervengan lo más pronto posible y nos den una solución ya que la situación es insostenible”.
Por ahora, a pesar del diálogo que realizan los jefes de ambas fuerzas de seguridad en la frontera, el problema no tiene una solución. Por eso los manifestantes continuarán con la medida hasta tanto alguien les de una respuesta.
En tanto, transportistas y colectivos permanecían en la ruta nacional 9; los pasajeros en muchos casos optaron por hacer algunos kilómetros a pie para arribar a sus destinos.
Columnista:
Fuente: