16/01/2012
Bolivia - El poblado de Yapacaní, este de Bolivia, donde una jornada de protestas arrojó un saldo de 3 muertos y varios heridos el miércoles, iniciará el lunes un corte de rutas en demanda de la libertad de cinco personas detenidas al ser acusadas de haber incitado la violencia, informó este domingo una fuente civil.
"El lunes bloquearemos la carretera que une a Santa Cruz con Cochabamba de manera indefinida si los cinco compañeros que fueron detenidos no son liberados", dijo Cirilo Sonabi, ejecutivo del Comité Interinstitucional de Yapacaní, donde la semana pasada una multitud provocó la renuncia del alcalde.
Además de pedir la libertad de los sospechosos, el Comité Interinstitucional exige la renuncia de los ministros de la Presidencia y del Interior y de la comandante de la Policía de Santa Cruz, departamento a cuya jurisdicción pertenece Yapacaní, a quienes considera responsables de haber ordenado la represión policial.
Los detenidos, acusados de haber utilizado armas de fuego contra la población y las fuerzas del orden, se encuentran en estos momentos a disposición de la justicia.
El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, reveló que en este caso "hay unos detenidos que dieron positivos en la prueba de guantelete (prueba que mide los residuos de pólvora en las manos). Eso es un elemento e indicio fenomenal para esclarecer esa investigación".
Romero dijo este domingo a medios estatales que la violencia fue instigada por disputas políticas y de poder internas.
La violencia se desató el miércoles en Yapacaní, a 175 km al noroeste de Santa Cruz, tras la decisión de la justicia de restituirle al cargo al alcalde David Carvajal, suspendido previamente por sospechas de malos manejos administrativos. Carvajal se vió obligado finalmente a dimitir ante la magnitud de las protestas.
El martes será posesionado alcalde de Yapacaní Zenobio Meneses, militante del partido del presidente Evo Morales, al que también pertenecía el destituido Carvajal.
El primer fallecido, de 26 años e identificado como Abel Rocha Bustamante, murió como consecuencia de las heridas por perdigones sufridas durante un choque con la Policía que se produjo en las proximidades de la comisaría local, que fue atacada a pedradas por los manifestantes hacia las 17:00 horas del miércoles.
Posteriormente, se supo de la muerte de otros dos manifestantes y de un total de 60 heridos, entre ellos 17 agentes de Policía de los 700 que acudieron a la localidad para hacer cumplir la resolución judicial. El joven de 26 años, según una fuente médica citada por el diario 'La Razón', habría recibido once impactos de bala.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Wilfredo Chávez, en una primera comparecencia ante la prensa, descartó cualquier responsabilidad del Ejecutivo de Evo Morales en la muerte del joven y exigió una investigación penal de lo ocurrido. Según el ministro, la Policía se trasladó a Yapacaní para hacer cumplir un fallo judicial y en ningún momento dio orden de utilizar armas de fuego para cumplir con ese propósito.
La polémica
El Comité Interinstitucional, que agrupa a movimientos sociales de este municipio y es liderado por las Comunidades Interculturales, pidió a mediados de noviembre la renuncia de Carvajal, miembro del partido de Morales, y el lunes exigió además que dimitan los siete concejales para dar paso a nuevas elecciones.
El alcalde Carvajal fue destituido de su cargo a principios de diciembre y el Concejo local eligió entonces, bajo presión del Comité Interinstitucional, como alcalde interino al concejal del Movimiento al Socialismo (MAS) Zenobio Meneses.
Antes de que estallaran los enfrentamientos, Carvajal había abierto la posibilidad de dar paso a un referéndum revocatorio con el fin de que sean los ciudadanos los que decidan si debe seguir en el cargo. "Hay que utilizar los mecanismos que nos brinda la democracia para subsanar nuestras diferencias y una consulta popular es lo ideal para terminar con el pleito político", había afirmado, según 'La Razón'.
Sin embargo, a última hora del miércoles, según Red Erbol, el edil decidió renunciar a su cargo para que así retorne la calma a dicha localidad. El inspector general de la Policía Nacional, Edgar Paravicini, anunció en rueda de prensa en Yapacaní la renuncia de Carvajal y adelantó que los agentes se retirarán de la localidad puesto que su objetivo era cumplir órdenes de preservar el orden y resguardar el edificio municipal.
El ministro Chávez confirmó después tanto la renuncia del alcalde como la salida de la Policía de Yapacaní, puesto con la decisión del ahora exalcalde ya no era necesaria la presencia de los efectivos del orden.
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