16/01/2012
Buenos Aires - El ex presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, advirtió hoy que “una disparada de precios y de salarios sería una cosa trágica”, al referirse a la posibilidad de que los principales gremios reclamen aumentos mayores al 20 por ciento.
En declaraciones, Méndez reconoció que genera cierta preocupación que los pedidos salariales se extiendan más allá del 18 por ciento.
"Este es un momento de conciliación y coordinación, tenemos que mantener el delicado equilibrio entre lo total y lo particular", dijo en referencia a los próximos planteos de cada sector sindical.
"Habría que tener un poco de control" en la discusión de
haberes "para no desbordar los precios", opinó Méndez, un industrial del rubro de los plásticos.
Consideró además que "debería reflotarse la mesa de diálogo entre la CGT, el Gobierno y la UIA", aunque admitió que las "disonancias" entre el oficialismo y los dirigentes sindicales no harían posible esta situación.
Brasil teme por la regulación argentina
El nuevo régimen, aprobado esta semana, entrará en vigor el próximo 1º de febrero y obligará a los importadores de bienes de consumo a realizar una declaración jurada antes de que los productos pasen por la aduana argentina.
La CNI calificó esta medida como "un retroceso más para el comercio del Mercosur", bloque que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay como miembros plenos y al que Venezuela está en proceso de adhesión.
"La nueva barrera impuesta por el gobierno argentino, cuyo objetivo es controlar la balanza comercial del país, traerá perjuicios a Brasil", alertó la patronal de los industriales en un comunicado.
Según la CNI, este nuevo régimen va a aumentar la inseguridad jurídica de la política comercial argentina y es "una amenaza" para las empresas brasileñas que cuentan con filiales en el país vecino.
Los industriales rechazaron que se adopten medidas proteccionistas con el "pretexto" de la crisis económica y emplazaron a los gobiernos y empresarios de Brasil y Argentina a "buscar soluciones comunes" para evitar "conflictos comerciales nocivos para los dos lados".
Desde mediados de 2008, a raíz del estallido de la crisis mundial, Argentina impulsó varios mecanismos para proteger su producción local, como la implementación de licencias no automáticas para la importación, a lo que Brasil respondió con medidas similares cuando se consideró perjudicado.
Columnista:
Fuente: