23/01/2012
Venezuela - El Gobierno venezolano pretende combatir los altos índices de inseguridad en el país, uno de los más violentos de la región, mediante un nuevo proyecto social que prevé crear un nuevo código penal, reformar el currículum escolar y vigilar el sensacionalismo en los medios de comunicación.
En una entrevista publicada por el periódico Últimas Noticias, el ministro del Interior, Tareck el Aissami, precisó los detalles de la nueva Gran Misión Seguridad -aun sin fecha de lanzamiento- al tiempo que dijo que no se puede responsabilizar exclusivamente al presidente Hugo Chávez de la problemática.
El nuevo proyecto social se basará, precisó El Aissami, en siete puntos:
-atención a los procesos de socialización
-prevención social
-reforma policial
-reforma judicial
-creación de un mapa del delito
-operación desarme
-apoyo a los investigadores
El Gobierno venezolano pretende fortalecer los núcleos familiares, reformar el currículum escolar subrayando aspectos como "la moral, luces y respeto a la autoridad" y vigilar también el rol de los medios de comunicación, indicó. "No se trata de que los medios censuren la verdad, sino derrotar el criterio perverso del uso sensacionalista del crimen para fines lucrativos. Debe entrar el tema de la ética del medio", explicó el ministro.
También contempla seguir adelante con la actual reforma policial con especial hincapié en la refundación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). "Se trata de crear una nueva institución. Actualmente desarrolla actividades distintas a su función de esclarecer hechos delictivos. Hay que adecuarla al orden jurídico existente. No debe efectuar labores de patrullaje o de custodia de internos (en los penales), dijo.
Un nuevo código penal se unirá a la "municipalización de la justicia", siguió El Aissami, para crear jueces de paz y codificar conductas incívicas hasta ahora no tipificadas para sancionarlas a través de "multas, barrer las calles o atender una charla familiar".
Por otro lado, el Ejecutivo prevé realizar un mapa del delito y del entorno físico que incide en la perpetuación del crimen, así como un registro nacional de las organizaciones que atienden a personas con conductas delictivas así como profundizar el desarme de la población. "Aquí ninguna persona, actor político puede pararse y responsabilizar al presidente Hugo Chávez de un problema que tiene corresponsabilidad en todos los ámbitos, consideró El Aissami.
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