24/01/2012
Brasil - La policía brasileña dispersó ayer con balas de goma y gas lacrimógeno a un grupo de habitantes de una favela que se manifestaba contra su desalojo, realizado este domingo en la ciudad de São José dos Campos, en el estado de Sao Paulo.
La acción de la policía trataba de aplacar a decenas de vecinos de la favela Pinheirinho, cuando estos intentaron entrar por la fuerza en el terreno acordonado, según las imágenes divulgadas por medios locales.
La favela Pinheirinho es una barriada de tugurios con cerca de 6.000 personas, instalado irregularmente hace ocho años en el terreno de una fábrica abandonada, en esta localidad a 100 kilómetros de la ciudad de Sao Paulo.
La Policía desalojó a la fuerza la zona de chabolas el domingo por orden judicial, en una operación que se saldó con 32 detenidos, según el último boletín, acusados de incendiar ocho vehículos y de intentar agredir a los agentes.
Cerca de 600 vecinos han tenido que mudarse a un centro de acogida montado por la Alcaldía de São José dos Campos al lado de la barriada.
Las autoridades precintaron ayer las casas y etiquetaron los bienes de sus habitantes, para que la Alcaldía pueda trasladarlos a un depósito y devolverlos posteriormente a sus dueños, informó la agencia Brasil (oficial).
El operativo de desalojo contó el domingo con la participación de cerca de 2.000 policías y encontró resistencia de los vecinos, que prendieron fuego a ocho vehículos, aunque no se registraron heridos, según el último boletín oficial.
Condenan el desalojo
El desalojo de la favela Pinheirinho, donde vivían cerca de 6.000 personas, fue calificado por el MST como “una acción de guerra” de la Policía Militarizada de Sao Paulo.
“El desalojo de esas familias es una acción de guerra de la Policía Militarizada, que fue educada por la dictadura, y un ejemplo más de la postura del Estado frente a las luchas del pueblo brasileño”, dijo el MST en un comunicado.
El gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, afirmó hoy a medios locales que un juez acompañó la acción policial y estudiará si se cometieron abusos o un exceso del uso de la fuerza, lo que es habitual en estos casos, según él.
La Policía usó gas lacrimógeno y balas de goma en el desalojo de la barriada de tugurios ante la resistencia de los vecinos, que quemaron ocho vehículos y lanzaron piedras a las fuerzas de seguridad.
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