27/01/2012
Buenos Aires - Para muchos, el nombre del documento oficial que analizaba el accionar de la Dictadura durante la Guerra de las Islas Malvinas resultaba hasta ahora desconocido. Anoche, sin embargo, la denominada "desmalvinización" podría comenzar a resquebrajarse con la orden presidencial de desclasificación del "Informe Rattenbach", del cual se esperan viejas nuevas respuestas, en el marco de una incipiente nueva tensión diplomática con el Reino Unido.
Hubo intentos previos por publicar el informe, como el impulsado por diputados radicales durante el último año de la presidencia de Néstor Kirchner. Entonces, Federico Storani y Pedro Azcoiti promovieron una primera tirada de distribución gratuita de 5.000 ejemplares. Finalmente, la Cámara no acompañó el proyecto de ley.
Durante el acto de este miércoles, Cristina Fernández de Kirchner ordenó al canciller Héctor Timerman y al ministro de Defensa, Arturo Puricelli, la conformación de "una comisión que proceda a la apertura y el conocimiento público del Informe Rattenbach", la investigación secreta que se encargó bajo el régimen del dictador Reynaldo Bignone.
Un decreto secreto del 2 de diciembre de 1982 creó entonces la "Comisión de Análisis y Evaluación de las Responsabilidades Políticas y Estratégico-Militares en el Conflicto del Atlántico Sur". Sólo se imprimieron cerca de 13 ejemplares, los cuales fueron distribuidos entre los altos mandos de la Junta Militar y entre los integrantes de la comisión investigadora. Todos ahora permanecen clasificados en dependencias del Estado Mayor Conjunto.
Treinta años después, y en medio de crecientes y sostenidas tensiones entre la diplomacia argentina y británica por la soberanía de las Malvinas, las causas del ocultamiento del informe comienzan a ser descubiertas.
Al finalizar la guerra, Reino Unido diseñó su propio reporte oficial, el "Informe Kershaw". Allí se reconoce que de no haber imperado el enfrentamiento bélico, se podría haber podido reconocer la soberanía a la Argentina a través de un acuerdo tipo "leaseback" (se cede la propiedad pero con condiciones de explotación por un período determinado de tiempo).
El entonces retirado Teniente General Benjamín Rattenbach (miembro del "Centro de Militares para la Democracia"), quiso responder a ese documento y buscar responsabilidades en el país. El documento, decía que se debían imponer la más fuertes sanciones bajo el Código de Justicia Militar. Entre ellos, la pena de muerte para Galtieri.
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