02/02/2012
Guatemala - Los muñecos de paja y madera fueron puestos en las zonas más inseguras de la ciudad por el movimiento Jóvenes contra la Violencia y portan un cartel en el que se lee: "Ojo, aquí asaltan".
Los "espanta-cacos" (espantaladrones) fueron pensados para advertir a la población sobre las áreas de Tegucigalpa donde se cometen con frecuencia robos de celulares y de autos, asaltos a mano armada y otros delitos.
De acuerdo con el diario guatemalteco Prensa Libre, la iniciativa no fue bien recibida por los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), quienes se sintieron ofendidos e, incluso, obligaron a los jóvenes a retirarlos de algunos de los sitios.
Los "espanta-cacos" fueron guardados por seguridad, explicó Sebastián Obando, uno de los impulsores de la campaña, pero el movimiento de Jóvenes contra la Violencia los volverá a colocar en la vía pública en los próximos días.
"La molestia de los policías es porque los muñecos están vestidos con un uniforme negro, similar al que ellos portan", manifestó.
Explicó que la iniciativa busca ayudar a contrarrestar la ola de criminalidad que golpea a Guatemala, con un promedio de 16 homicidios al día, y no poner en ridículo a la fuerza policial.
Santos, a las FARC
El presidente de Colombia criticó la suspensión de la liberación de los uniformados secuestrados por la guerrilla. “Ni siquiera sabemos dónde están. No han entregado las coordenadas. ¡Libérenlos ya!”.
La principal guerrilla de Colombia anunció este miércoles 1 de febrero que, "por presencia militar en la zona", decidió aplazar indefinidamente la entrega de seis uniformados: Luis Alfonso Beltrán, César Augusto Laso, Carlos José Duarte, Jorge Trujillo, Jorge Humberto Romero y José Libardo Forero. El operativo debía realizarse en los próximos días.
En lamisma línea que el mandataio, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, criticó la determinación de las FARC. Aseguró que los familiares de los rehenes "no deberían ser sometidos a esta situación".
"No hay justificación alguna, no hay coordenadas ni ubicación. Esto es una burla permanente. No es justo que sigan jugando con los familiares, ellos no pueden estar sujetos a la manipulación de las FARC", aseguró Juan Carlos Pinzón en declaraciones aRadio Caracol.
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