En la zona de los Pericos, el cultivo del tabaco es la principal actividad agrícola, y por lo tanto la principal fuente de mano de obra de Monterrico, Él Carmen y San Antonio.
La actividad para estos trabajadores comienza desde muy temprano. Algunas fincas buscan a las cuatro de la mañana a sus peones de distintos puntos del pueblo y otros peones llegan solos a los lugares de trabajo. Si uno recorre las fincas puede notar que allí trabajan familias enteras, padres, madres y muchas veces los más pequeños también colaboran con el trabajo de los mayores.
Algunas de las fincas grandes otorgan alojamientos para las familias con mayor antigüedad en este tipo de trabajo. Las viviendas están situadas en las mismas fincas. También se puede recalcar al visitar las fincas que gran parte de estos trabajadores rurales son extranjeros.
El proceso del tabaco tiene varias etapas. Por ejemplo la actividad anterior a la siembra de tabaco es la más compleja y también riesgosa desde el punto de vista saludable, si no se toman las medidas correspondientes para la implementación del uso racional de pesticidas. Aplicarlos exige conocimientos de los problemas biológicos relacionados con el control de las plagas, y muchas veces quien realiza este trabajo desconoce del mismo.
También así, los plaguicidas alteran el balance de la naturaleza, desequilibrando los sistemas ecológicos, insectos y algunos parásitos desarrollan especies resistentes lo que hace necesario utilizar cada vez mayores dosis y productos de mayor efectividad. La aplicación de plaguicidas en cualquier cultivo tiene riesgo para la salud humana y el medio ambiente.
La toxicidad de un producto depende de una serie de factores intervinientes que hacen posible o favorecen la introducción del tóxico a través de las distintas vías del organismo, y la susceptibilidad individual, dependiente del riesgo, la edad y el estado metabólico del individuo Son diversos los plaguicidas utilizados en las distintas etapas de la producción.
Los trabajos posteriores a la siembra incluyen el riego, azadeo, desbrote, desflore y curado hasta la madurez de las hojas del tabaco. El curado del tabaco, consiste en la aplicación de distintos plaguicidas a través de varios procedimientos: rociado, espolvoreado y fumigado, destinados a combatir diversas plagas de la plantación del tabaco.
La cosecha es la recolección de las hojas del tabaco para su posterior encañado, estufado, desencañado, clasificado y enfardado. El encañado consiste en atar las hojas en pares de a dos en cañas colocadas sobre caballetes hasta completar 25 pares aproximadamente.
El desencañado es desatar las hojas, que ya han sido sometida a un proceso de cocción en una estufa que se colocan en fardos o atados para luego ser trasladadas hasta los galpones en donde son clasificadas. La clasificación consiste en la selección de las hojas según su calidad, forma y color. Esta tarea puede ser realizada sobre tablones fijos o en una cinta rotativa. Finalmente, las hojas seleccionadas y clasificadas son enfardadas y trasladadas hasta su lugar de expendio.
Además en la ciudad tabacalera de Monterrico en la intersección de las Rutas Provinciales 42 y 45 se encuentra ubicada la fábrica de cigarrilos CJ, siendo la zona de los pericos poseedor del mejor tabaco a nivel nacional, así al menos lo demuestran las cifras de exportación.