Para interiorizar a nuestros lectores acerca de la actualidad del Juzgado de Menores Nº1 de Jujuy, y las características de las acciones que se llevan a cabo en el mismo, Periódico Lea dialogó con la Jueza de Menores, Pilar Medina, acerca de las causas que llegan al mismo.
Uno de los interrogantes se refirió a si la mayoría de los delitos cometidos por menores estaría relacionada al consumo de alcohol o drogas, sobre lo cual Medina expresó que “en su mayoría; pero todo tiene base en ese tema, y también en el abandono, en el desinterés de los padres. Por lo general, los chicos que cometen un ilícito tienen familias disociadas, donde encontramos la falta de ambos padres o de uno de los padres; chicos criados por los abuelos, que tienen a su cargo seis o siete nietos de distintos hijos, y son situaciones muy especiales. Lógicamente, cada caso es único, y hay que analizarlo por separado, pero de manera aproximada, podríamos decir que un gran porcentaje de los chicos que cometen delitos los cometen ya sea para conseguir alcohol o droga, o por el alcohol y las drogas”.
Delitos de menores
Sobre si serían más comunes los delitos cometidos por menores o hacia menores, Medina sostuvo que “la balanza está bastante pareja. Lo que sucede es que el Juzgado de Menores se preocupa por los delitos cometidos por menores, y muchas veces gran cantidad de los ataques que recibe un menor provienen de otro menor. Hay que recordar que también trabajamos en la parte asistencial de todas aquellas causas donde un mayor abusó o le provocó lesiones a un menor. Tomamos participación directa para dar contención, para otorgar la parte tutelar y la ayuda que los menores necesitan, es por ello que tenemos dos Secretarías: la Secretaría Asistencial y la Penal. Pero en sí, vimos que es mucha mayor la cantidad de delitos que llegan al Juzgado cometidos por menores”.
Niveles sociales
En otro momento de la entrevista, Medina comentó que este tipo de hechos no son exclusivos de una u otra clase social, sino que atraviesan toda la sociedad; “y lo lamentable es que a veces podemos atribuir algo a la situación económica de una familia, que llevó a los padres a no prestar atención a los chicos. Pero también podemos decir que, justamente, esa situación económica, en familias bien posicionadas, hace que no les prestemos atención a nuestros hijos”.
“Lo que tenemos que tener en cuenta principalmente”, continuó Medina, “es que tenemos que tener padres conscientes, que nos tiene que interesar lo que nuestros hijos hagan, dónde están, y con quién se reúnen. Podríamos asegurar que mucha gente, si les preguntamos una noche de viernes o sábado, con quién salió su hijo, no lo sabe. O si les preguntamos quiénes son los amigos de sus hijos, cuando vienen acá porque no los encuentran, y les pedimos datos de los amigos de sus hijos, no saben quiénes son. Ese es un llamado de atención a los padres: tenemos que saber con quién están nuestros hijos, quiénes son las personas a las que acuden por ayuda; muchas veces no nos damos cuenta que nuestros hijos están solos”.
Reinserción
Consultada acerca de la forma en que se trabaja en la reinserción de un menor, el tratamiento de adicciones o la escolarización, una vez superada la etapa legal, Medina apuntó que, por todas estas cuestiones, “trabajamos con la Secretaría del Menor y Adolescente, con equipos interdisciplinarios, y vamos analizando distintos métodos y tratamientos. En algunos casos, el chico necesita un tratamiento por sus adicciones. En otros casos, hay otro tipo de problemas, pero hay un acompañamiento cercano. Tenemos informes quincenales o mensuales de lo que los chicos están realizando. Y tenemos que trabajar en eso porque es la forma en que el chico se reinserte en la sociedad y no vuelva a cometer otro delito. No basta con que los padres se comprometan: es necesario que el chico reconozca que hizo algo malo y que tiene que haber una consecuencia de sus actos. Muchos dicen: “soy menor, nadie puede hacerme nada”, y no tiene que haber esa impunidad que la sociedad ve con alarma. Lo importante es la toma de conciencia no solamente de los padres sino de los hijos, el acompañamiento, y el acompañamiento profesional, para que esa familia reingrese a un cuadrante donde podamos decir “podemos salir adelante con estas situaciones”.
Nueva ubicación
En estos días, se está evaluando operativamente el funcionamiento del Juzgado de Menores en su nueva ubicación en la intersección de calles Patricias Argentinas y Belgrano. Sobre este aspecto, Medina expuso que “esta es una forma de tratar que la gente que viene al Juzgado de Menores se encuentre mejor atendida. Con este cambio logramos que cada vez que tomemos una testimonial o una asistencial a un menor tengamos la privacidad necesaria, aspecto que en el anterior edificio no teníamos. En el momento que un menor declara, y a veces son declaraciones muy duras, lo puede hacer acompañado de un psicólogo, de su abogado, y al mismo tiempo tiene toda la privacidad necesaria. Consideramos que es fundamental ese primer paso, y a medida que vayan pasando los días, podremos ir evaluando y mejorando la calidad de la Justicia en este lugar nuevo”.
Falta de personal
Sobre si en el Juzgado de Menores Nº 1 de nuestra provincia se sufriría la misma falta de personal señalada en otros Juzgados, Medina manifestó que “la problemática de la falta de personal se plantea en todos los Juzgados por la cantidad de causas que tiene cada uno. Eso no variará. Los empleados ponen todo de su parte para poder trabajar; sabemos que la cantidad de causas aumentó muchísimo, y es por ese motivo que siempre hará falta más cantidad de empleados. Pero dentro de nuestras posibilidades, creemos que el Superior Tribunal de Justicia demostró una vez más su gran preocupación para que la Justicia realmente llegue a la gente desde el primer momento, desde que hacen la denuncia”.