Santiago de Chile - Entre dos y tres días se demoraba un grupo de arrieros argentinos en llegar a Chile. Salían en las cercanías de Mendoza y terminaban su travesía en el Cajón del Maipo. Por este viaje se les pagaba US$ 2 mil.
Sin embargo, los arrieros no estaban trabajando de guías turísticos ni paseando a sus burros y caballos para que se alimentaran. El objetivo era trasladar droga hasta nuestro país... por un paso no habilitado, creando con esto una nueva ruta de internación de droga.
La organización que estaba tras esta operación fue detenida el viernes por la Brigada Antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI), y estaba compuesta por argentinos y chilenos. Uno de los arrestados, incluso, era parte de la Policía Provincial de Mendoza. Con esta operación -bautizada como «Frontera Verde»-, se lograron incautar más de 300 kilos de marihuana paraguaya, cuyo destino final era Santiago. Además, se decomisaron tres vehículos y armamento.
Los cinco detenidos fueron formalizados y quedaron en prisión preventiva por el delito de tráfico de drogas.
Camionetas de safari
Según la información entregada por la PDI, la investigación contra esta banda delictual se inició hace tres meses, tras la sospecha de que había bajado considerablemente el tráfico de drogas por el paso Los Libertadores. Así, y tras patrullar la frontera, llamó la atención que periódicamente arrieros argentinos estaban entrando a Chile.
De esta forma la policía pudo determinar el particular modus operandi con que actuaba esta agrupación: todo comenzaba en Argentina, específicamente en Mendoza, donde los líderes recibían la marihuana paraguaya y contactaban a los arrieros para que viajaran a Chile por pasos montañosos.
Aquí entraba en operación el policía mendocino, identificado como Juan Pablo Alcaraz y quien ejercía funciones en la 53 Comisaría de Potrerillos. El uniformado hacía un arqueo de la droga que salía desde Argentina y tenía que certificar que era la misma que aparecería en territorio nacional.
Ruta sirve sólo hasta abril
Con este "inventario" realizado, se les entregaba a los arrieros, quienes viajaban con burros y caballos hasta Chile. La marihuana la llevaban escondida en unos bolsos especiales que cargaban los animales.
Durante el viaje, los arrieros dormían y llegaban hasta un sector cordillerano ubicado a dos kilómetros al oriente del sector San Gabriel, en el Cajón del Maipo. Ahí, a 2.500 metros de altura, escondían la droga en una quebrada, tapándola con piedras.