El trabajo infantil es uno de los flagelos más preocupantes de nuestro tiempo ya no solo en lo que respecta a nuestro país, sino a nivel internacional.
Las modalidades que toma y el crecimiento o descenso del mismo es materia de estudio permanente desde distintas instituciones, y es una problemática que puede contemplarse en todas las ciudades del mundo.
Para interiorizar a nuestros lectores sobre la situación en nuestra provincia, Periódico Lea entrevistó al titular de la Dirección Provincial de Trabajo, Gastón Galíndez, quien marcó que, a pesar que desde la institución no se manejan índices sobre esta problemática, “sin perjuicio de ello podemos asegurar que es un flagelo que se sigue presentando en la provincia”.
“Las actividades son siempre similares, donde se produce o donde se detecta este flagelo.
Con el transcurso de los años se ve en actividades urbanas, como de venta callejera, en la mayoría de los casos, con presencia incluso de la familia del menor que está trabajando”, expuso Galíndez.
“Otra de las modalidades que se presentan con mucha frecuencia en la provincia está siempre ligada a lo que es el trabajo infantil en la actividad rural”, continuó el titular de la Dirección de Trabajo; “que es donde predominantemente se presenta este tipo de actividades, en este tipo de sector.
Las modalidades son diversas, tanto con familias como con la explotación de parte de un patrón, que hace uso de la mano de obra prohibida por la legislación vigente, que no permite que los niños trabajen por debajo de la edad mínima de admisibilidad al empleo, que actualmente está fijada en 16 años”.
Erradicación
En cuanto a las acciones que se desarrollan para erradicar este flagelo, Galíndez expuso que “se encaran siempre desde la Dirección Provincial del Trabajo y desde la Comisión provincial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI), más precisamente, una serie de acciones tendientes no solo a concientizar a la sociedad en su conjunto sobre lo que implica ocupar niños en un trabajo, porque les genera daños que son irreversibles de por vida, genera que los niños pierdan la escolaridad, que es obligatoria hasta la secundaria, y les genera daños en la salud. Para eso es importante generar conciencia, y a su vez, realizar también acciones de control y de amparo de las familias que llevan a los niños a trabajar”.
En este marco, Galíndez marcó que “días pasados concretamos la primera conversación del año, en el marco de las acciones que se van a encarar para prevenir y erradicar el trabajo infantil, con la Cámara del Tabaco de la Provincia, donde acordamos iniciar una mesa de conversaciones para fijar objetivos en común.
En primera instancia, convocaremos a todas las partes involucradas a sucesivas reuniones con la finalidad de realizar un diagnóstico del trabajo infantil en el sector del tabaco, y en segunda instancia, buscaremos consensuar, independientemente de las facultades de control y de sanción que se tienen de parte del Gobierno de la provincia, algunas acciones donde hayan puntos en común y que consideremos de vital importancia para prevenir o erradicar el trabajo infantil”.
Sobre el trabajo que se realizará de forma conjunta entre estas instituciones, el titular de la Dirección de Trabajo amplió que “se está pensando, por ejemplo, en la instalación de centros de cuidado infantiles. Muchos trabajadores del tabaco son trabajadores migrantes, que vienen con sus familias a la actividad tabacalera, y con motivo que los salarios se pagan por destajo y por cantidad de kilos de tabaco, involucran a los niños en ese tipo de actividad.
Entonces, es importante que tengan un lugar de resguardo donde puedan ser cuidados mientras sus padres trabajan”.
Planes sociales
Sobre si algunos planes sociales colaborarían en la escolarización de niños contribuyendo a la lucha contra el trabajo infantil, Galíndez expuso que “absolutamente; en ese sentido se puede mencionar la Asignación Universal por Hijo, por ejemplo, que es una medida dispuesta por el Gobierno nacional que, sin ninguna duda, colaboró con esto, porque parte de la Asignación Universal se cobra al finalizar el año, en la medida que el niño tenga todas las vacunas obligatorias, y con la escolaridad al día. Ese tipo de medidas favoreció la escolaridad de niños; sin perjuicio de ello, hay situaciones donde el niño puede estar yendo a la escuela pero también puede ser víctima de algún tipo o grado de explotación laboral.
En ese sentido también hay que instar las sanciones de control y de sanción para evitar que ese flagelo se produzca”.