22/02/2012
Como es habitual en el norte argentino se celebra el tradicional “martes de chaya” en distintas localidades jujeñas, señalando el cierre del carnaval que hace tres semanas comenzó con el jueves de ahijados.
Según los antepasados, Chayar es un ritual que se realiza para agradecer a la Madre Tierra por los frutos que brinda.
En Monterrico, una de las familias más tradicionales, como lo es la familia Echenique, también festejo el martes de chaya. El día comenzó muy temprano, con los preparativos, se cocino diferentes comidas regionales, como empanadas, asado de cordero, se hirvió papas del norte y variedades de choclos, y otra variedades típicas del norte argentino.
En diálogo con este medio, Soledad Echenique, comentó que para su familia el martes de chaya es dar gracias a la madre tierra, dándole de comer y beber primero a ella. Continúan el ritual chayando los objetos o cosas nuevas que hayan adquirido en el año, en el caso de esta familia también se chaya los objetos que ya tengan en la casa.
También recuerda que de niña se hacia este ritual en su familia, con la diferencia que se chayaba la hacienda, en un principio a las vacas, para que en el mes de agosto se pueda chayar a los terneros y otros animales que tenían en la finca Chalchanio.
“Es una tradición que no hay que perderla, estas costumbres son nuestras, y se las enseñamos a nuestros hijos, así ellos entienden esta festividad y los invitados que vienen a casa este martes de chaya son amigos, familia, la gente que nos acompañó durante el año”, así terminó la charla Soledad, para continuar atendiendo a los amigos.
Además se pudo ver que por las calles de la ciudad siguieron con la costumbre arraigada automóviles adornados con aguayos y billetes agradeciendo el año que pasó y anhelando uno mejor que el pasado. De la misma forma en las fincas, dónde la celebración es tan grande y similar a la que se hace en el fin de la cosecha.
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